Una Salud : La relación humano-animal

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El concepto de Una Salud es relativamente nuevo en el ámbito de las ciencias biológicas y la medicina, pero desconocido para la mayoría de las personas alejadas de esas áreas. En las últimas  décadas, la investigación en salud humana y animal se ha enfrentado a un escenario cada vez más complejo asociado al cambio global que desafía los paradigmas a los que clásicamente se habían enfrentado ambas disciplinas, de ahí que a nivel internacional, en 2008, la OMS, FAO y OIE tomaron formalmente el concepto “Una Salud” con el objetivo de abordar los problemas sanitarios en la interfaz hombre-animal-ambiente  (“A Tripartite Concept Note”, Hanoi, Vietnam, 19 al 21 abril de 2010).

Desde un punto de vista operativo, “Una Salud” puede ser concebida también como una estrategia para diseñar e  implementar prácticas, programas, políticas,  legislación e investigación, con el fin de lograr mejores resultados en Salud Pública.  Aterrizando en el ámbito nacional, tenemos que la encuesta

“Los Chilenos y sus Mascotas” realizado por Gfk Adimark (Enero/Febrero, 2018) 6 de cada 10 hogares tienen mascotas, si bien los perros y los gatos son las mascotas más populares, las personas mantienen múltiples especies domésticas como animales de compañía, incluidas aves, conejos, hámster, entre otros, esa cifra tiende a elevarse si solo se consideran hogares con niños.  

El perro fue el primer animal en ser domesticado, comenzando hace más de 10,000 años. La domesticación de animales ha sido un proceso largo y complejo de presiones evolutivas recíprocas que afectan tanto a humanos como a animales, de aquí desprendemos 2 conceptos “nuevos” para muchas familias: Zooeyia y Zoonosis, las cuales se irán desarrollando a lo largo de este artículo, y que deberían ser considerados por toda familia que desee adoptar un animal (mascota). 

¿Qué es Zooeyia? Del griego ‘zoon’, animal, e ‘Hygeia’, salud, siendo esta ultima la misma raíz que la palabra higiene; en términos prácticos hace referencia el impacto positivo de los animales sobre la salud de los humanos, más allá del aporte de alimentos o modelos de estudio para enfermedades. Las enfermedades crónicas representan la mayor carga para el sistema de salud, la sociedad, los pacientes y sus familias, y por si fuera poco muchos factores de riesgo de estas enfermedades están fuera del control directo del paciente, pero no es un absoluto, dentro de los factores controlables están el consumo de drogas (tabaco, alcohol), nivel de actividad física diaria y el aislamiento social, pero te sorprendería  saber que todos estos factores de riesgo están influenciados positivamente por el contacto humano con animales de compañía. En esta línea, tenemos que alrededor del 30% de perros y gatos chilenos sufren obesidad, en paralelo y basado mapa nutricional de la JUNAEB alrededor del 60% de los niños hasta quinto básico sufre sobrepeso u obesidad, preocupante ¿cierto?, la literatura internacional nos da evidencia alentadora para combatir esta epidemia, es el caso The Child Heart And Health Study in England (CHASE) el cual describe que los niños (entre 9-10 años) que tenían perros como mascotas desarrollan una actividad física significativamente mayor que sus pares sin mascota, esto también es aplicable en los adultos en donde también se ha descrito que mantener un programa de ejercicios rutinarios junto a su mascota mejoran su salud articular y logran reducir entre un 35 a un 55% el riesgo de infarto al miocardio. 

Otro elementos crítico en la vida actual, es el tabaquismo, la exposición al humo de cigarrillos (de forma activa o pasiva) ha sido ampliamente reconocido como un factor de riesgo para muchas enfermedades, incluyendo cáncer y enfermedades cardiovasculares y respiratorias, situación que se extiende a otros seres vivos!, muchos de los individuos que fuman tienden a evitar las visitas médicas a fin no afrontar el discurso de los profesionales de la salud respecto al consumo de cigarrillos, dificultando el control de esta adicción, pero esta situación cambia cuando, el “fumador” recibe el reclamo técnico desde el médico veterinario de su mascota, porque es el médico que más verá (por sobre el suyo); por ejemplo los gatos son susceptibles a desarrollar carcinoma oral de células escamosas y cáncer mamario, los perros son más susceptibles al cáncer de pulmón, siendo estos tipos de cáncer relacionados con ser fumadores pasivos. 

Por último, múltiples estudios desde los años noventa describen que los niños criados con animales de compañía tienen ventajas respecto a los que no crecieron con mascotas, por ejemplo, desarrollan de forma más evidente el sentido de identidad, autonomía, laboriosidad y confianza en si mismos. 

 

En resumen, las mascotas son motores de cambios positivos en nuestras conductas y en la de nuestra familia, a su vez que nuestra tenencia responsable, impacta directamente en su calidad de vida. 

 

¿Qué es Zoonosis? Del griego ‘zoon’, animal, y ‘nosis’, enfermedad, es decir, son enfermedades  infecciosas  transmisibles desde animales vertebrados al ser humano bajo condiciones naturales. Entre el total de agentes patógenos que afectan al ser humano, el 60% presentan carácter zoonótico. En este sentido, se han enumerado al menos 70 patógenos asociados a  las mascotas que pueden transmitirse potencialmente por contacto directo e indirecto.  La influencia de las mascotas no es del todo positiva. Las mascotas pueden infectar a las personas con enfermedades, causar lesiones y cambiar la priorización de recursos dentro de la familia. Los beneficios para la salud humana ante la presencia de los animales de compañía cambian a lo largo de la vida, al igual que los riesgos asociados con la propiedad de estos. Las enfermedades zoonóticas observadas en la atención primaria de salud incluyen la tiña (dermatofitosis), las lesiones por mordedura, la toxocariasis, las infecciones por Salmonella (no tíficas) y la psitacosis aviar.  Todos los mamíferos son susceptibles a la dermatofitosis, la fuente más común para las personas son los gatos infectados, siendo los agentes más frecuentes son Trichophyton mentagrophytes y Microsporum canis; el tratamiento de la dermatofitosis es sencillo, sin embargo, los profesionales de la salud no pueden vincular la dermatofitosis recurrente de un paciente con la infección de una mascota en particular sino han solicitado antecedentes de la misma, es aquí donde entra en juego el trabajo interdisciplinar, en algunas revisiones de reconocidas revistas médicas-científicas, se hace hincapié que el médico (de humanos) debe mantener contacto con el médico veterinario a cargo de los animales del hogar, a fin de notificar de posibles zoonosis y con ello se apliquen los protocolos específicos para cada especie animal, a fin no mermar la relación entre la mascota y su dueño, y velar por la salud de ambos.

Los problemas de salud zoonóticos son paralelos a todas las demás situaciones en las que los médicos se enfrentan, puesto que está en el límite de su propio ámbito de práctica.

Un médico veterinario es especialista en la salud de los animales, además hay especialidades por sistemas (igual que en humanos) y especies, en la otra vereda existe el pediatra, quien es el especialista en problemas de salud infantil, por lo que la invitación es que los médicos cirujanos deben tener la libertad de consultar a los médicos veterinarios de las mascotas de sus pacientes.

La evaluación del riesgo zoonótico de las mascotas debe ser informada con datos claros. Por ejemplo, la mayoría de los profesionales de la salud son conscientes de la toxoplasmosis, y que puede causar graves enfermedades, incluso fatales en fetos y personas inmunocomprometidas. Sin embargo, un grupo no menor de médicos brindan consejos simplistas a sus pacientes embarazadas, centrándose en el abandono del animal (que por cierto es penado por la ley), pero lo cierto es que las principales fuentes de toxoplasmosis son el suelo o los alimentos contaminados. Las personas susceptibles pueden tomar precauciones simples para la adecuada higiene de los
alimentos, evitando manipular o comer carne cruda o poco cocinada y usar guantes mientras practican jardinería o limpian la caja de arena sanitaria, evitar que sus gatos salgan al exterior para cazar, sin contar el riesgo que significa que participen en peleas con otros animales; pero sobre todo, antes de la adopción de un animal o durante los primeros días de haberlo hecho, recurre a tu médico veterinario de cabecera, a fin desarrolle un protocolo de salud personalizado para tu mascota, entre los que se incluye protocolos de desparasitación interna/externa, vacunación, tipo alimentación y exámenes rutinarios.

Un elemento complementario, son las evaluaciones de etología clínica, te preguntaras ¿Qué es la etología clínica? Es una especialidad de la Medicina Veterinaria destinada a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas de comportamiento en animales de compañía. La forma más fácil de entender su importancia es la de la mascota demasiado irritable, que dificulta su manejo o ataca de forma frecuente a miembros de la familia (especialmente a los más pequeños), aparte de la lesión por mordedura, tenemos en el caso del gato, la enfermedad del arañazo, producida por Bartonella henselae, cuadro que puede ser peligroso en integrantes frágiles como los de edades extremas o inmunocomprometidos por tratamientos como quimioterapia, lo cual podría ser evitando (al menos la mayoría) por una correcta asesoría conductual de la mascota, identificando la raíz de su conducta, que podría ser reflejo de baja calidad de vida o un mal manejo doméstico.

En conclusión, las mascotas sanas contribuyen a familias sanas. Las mascotas mejoran el bienestar emocional y la salud física de familia humana donde están insertas, y son fuentes de capital social y afectan fuertemente los determinantes no médicos de la salud. La literatura científica reconoce a las mascotas como un agente motivador para que el paciente humano tome decisiones positivas y más saludables en su estilo de vida. Asimismo, preguntar acerca de las mascotas les da a los médicos cirujanos un nuevo enfoque para explorar la vida familiar de un paciente con algunas preguntas simples e inocuas al generar un contexto de estudio, además, el interés en una mascota fortalece la alianza terapéutica médico-paciente.

Los médicos veterinarios son expertos en el cuidado de la salud de los animales y agradecerían la colaboración con los médicos de los tutores de sus pacientes, aunque este tipo de interacciones clínicas era inusual hasta hace algunos años (en países como Chile), pueden maximizar la calidad de la atención al paciente, y es parte de la visión Una Salud proclamada incluso por la OMS.

Recuerda que dar atención médica a tu mascota, es proteger a tu familia.

Dr. René A. Alegría Vera
Médico Veterinario, Magister en Cs. Animales y Veterinarias
Consultor en Medicina Interna-Oncología de Pequeños Animales
Director Médico, Una Salud Veterinarios

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